Giorgia, ustedes, los políticos ¿acaso no pagan nunca?
¿Cuántos millones de euros nos hicieron gastar para descubrir que, ochenta años después, los italianos siguen enamorados de su Constitución?
Una estadista como usted recién ahora se da cuenta que los trapos no pueden volar lejos. No sería elegante.
Hay tantas renuncias en su gobierno que los italianos ya las dan por sentadas.
Puede seguir gobernando como prometió en caso de una victoria del No.
(Y ahora, abran de par en par las puertas de la cárcel para pedófilos, violadores, inmigrantes de otras razas...)
*Foto de portada: © Imagoeconomica