Internacional

El reportero Fredy López Arévalo fue asesinado el pasado 29 de octubre

Por Giorgio Bongiovanni y Jamil El Sadi-31 de octubre de 2021

En México la sangre se sigue derramando. Los narcos mafiosos continúan matando a los periodistas que investigan sus crímenes. El último asesinato ocurrió hace pocos días en el municipio de San Cristóbal de las Casas, en el estado de Chiapas, en la región suroeste de México. Fredy López Arévalo (en la foto) es el nombre del colega que fue asesinado el pasado 29 de octubre por un sicario con un disparo en la nuca cuando ingresaba a su casa, frente a los ojos aterrorizados de su esposa e hijos. Una ferocidad y crueldad típica de los cárteles de la droga.

Ahora está bien claro que la estrategia de tensión en América Latina existe y representa una emergencia continental. Un fenómeno desenfrenado cuya matriz es también italiana. Sí, porque en México -como en los demás países del continente- los cárteles de la droga están estrechamente vinculados a los clanes de la 'Ndrangheta calabresa: por un lado, por el tráfico de cocaína; por el otro, debido a la asimilación por parte de los narcos de las conductas mafiosas utilizadas sistemáticamente para garantizar su propio tráfico y por ende su propia economía. Y por eso, la de Fredy López Arévalo también es una masacre italiana.

El vínculo entre el mundo criminal mexicano y el italiano ha quedado ampliamente demostrado por investigaciones, juicios, operativos antidrogas y peritos. Un ejemplo de ello es el libro "Oro Blanco" (Editado por Mondadori) escrito en forma conjunta por el actual fiscal jefe de Catanzaro Nicola Gratteri y el escritor Antonio Nicaso. En el capítulo "México", entre los diversos elementos informados, dos en particular facilitan la comprensión de los vínculos entre los cárteles mexicanos de la droga y la 'Ndrangheta.

El primero se refiere a la figura de Joaquín Guzmán Loera, conocido como "El Chapo", el mayor narcotraficante vivo del mundo que más que ningún otro soñaba con entrar en negocios con la 'Ndrangheta. "Son más fiables, son como nosotros", le decía a su gente, refiriéndose a los hombres de las 'ndrine. Su arma ganadora fue priorizar las relaciones internacionales. Y ese es el papel fundamental de la 'Ndrangheta, la dueña indiscutible del narcotráfico internacional, así como la mafia más rica y poderosa del mundo (junto con Cosa Nostra) considerada -según el libro "Oro Blanco"- "el aliado ideal para explorar el creciente mercado de Europa, donde la cocaína atrae mucho más que el oro y el petróleo".

El segundo elemento, sin embargo, es la investigación italoamericana Reckoning-Solare del 2008, "un golpe al corazón del narcotráfico internacional: 632 detenciones, más de 88 millones de dólares incautados entre efectivo e inmuebles, vehículos y armas, además de unas decenas de toneladas de cocaína, heroína, marihuana y metanfetamina que terminaron en manos de la policía antidrogas estadounidense. El abrazo es de aquellos mortales: la 'Ndrangheta y el cartel del Golfo -del cual los Zetas eran entonces el brazo armado- con los mensajeros-perros que abastecen de cocaína a la familia Schirripa, originaria de Gioiosa Ionica y dueña de una pizzería en el distrito de Corona, Nueva York".

Entre otras cosas, esa investigación destacó el papel clave de la 'Ndrangheta. "Vincenzo y Giulio Schirripa se mantenían en contacto con Gris Castellano, del cartel del Golfo, mientras que en Calabria los que se ocupaban de todo eran la madre de los dos hermanos Schirripa y su padre, Pasquale, quien, a su vez, y a través de algunos mediadores, suministraba la cocaína a miembros de los clanes Ierinò, Coluccio-Aquino y Longo-Versace -informa "Oro Blanco"- [...]. El dinero para pagar las drogas se enviaba a través de los circuitos de transferencia de dinero más comunes en el exterior y a través de una tienda de apuestas de Marina di Gioiosa, atribuible al cuñado de uno de los hermanos Coluccio, vinculado a los Aquino". Una investigación que partió de Marina di Gioiosa pero que se cruzó con otras dos operaciones, "Vértigo" y "Dos Equis", realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Administración de Control de Drogas (DEA) en los Estados Unidos, México, Colombia y Guatemala.

Pero nadie habla de todo esto en Italia porque la 'Ndrangheta está protegida por una "red de personas invisibles", como ha señalado repetidamente el fiscal adjunto de Reggio Calabria Giuseppe Lombardo. Dentro de la organización criminal, de hecho, hay una especie de doble dimensión: una visible y otra invisible. La que importa es esta última, como testifica el jefe Sebastiano Altomonte en un histórico diálogo con su esposa, registrado como parte de la investigación "Bellu lavuru": "Hay uno que se conoce y uno que nadie conoce, porque si no hoy el mundo se terminaba, si no todos cantaban. Porque está lo visible y lo invisible (...) los demás estamos en lo invisible. ¿Entiendes? Y eso es importante". Esa es la clave para comprender la intrincada confluencia de intereses del sistema criminal.

Se trata de "sujetos significativamente definidos por los mismos investigadores como 'los invisibles' (...) -sostienen las sentencias del juicio 'Meta'- cuya adhesión a la 'Ndrangheta, por razones de mayor estabilidad de la misma organización, es y debe permanecer desconocido para el resto de los afiliados". Todo esto es parte de "una estrategia adicional de autoprotección contra ataques externos e internos", por lo tanto "secreto incluso con respecto a los afiliados 'visibles', es decir, aquellos cuya membresía es conocida dentro de la organización 'ndranghetística".

Y es por todo esto que el asesinato del colega periodista Fredy López Arévalo "no es noticia". La leyenda popular del chantaje "plata o plomo" ya no existe: ahora el crimen organizado de Calabria disfruta de un tercer nivel impregnado por la masonería, los servicios secretos, funcionarios del Estado, las altas finanzas y el mundo de la información. Por eso no se habla de la 'Ndrangheta en Italia.

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*Foto de portada: Reelaboración gráfica de Paolo Bassani