Regional

El joven fue asesinado cuando volvía de entrenar, en noviembre de 2021
 
Por Antimafia Dos Mil-29 de mayo de 2022

El juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 7, bajo el interinato de la jueza Paula González, determinó la elevación a juicio oral la causa que investiga el asesinato, y posterior encubrimiento, del joven Lucas González, de 17 años. Los hechos ocurrieron en noviembre del 2021 en el barrio porteño de Barracas. Tres de los policías están acusados por homicidio agravado, entre otros delitos, mientras que los restantes once efectivos de la Policía de la Ciudad están acusados por encubrimiento agravado, entre otros cargos graves.

La jueza, luego de negar el lugar a los reclamos presentados por los abogados de los acusados, dio paso al requerimiento presentado por el fiscal Leonel Gómez Barbella, quien además recibió instrucción del juzgado de ampliar las investigaciones, incluyendo a todas las personas hasta el momento imputadas, pero que se les determinó, al momento de elevar la causa a juicio oral, la falta de mérito.

Recordamos que Lucas se trasladaba junto a tres amigos, en el auto particular de los padres de uno de ellos, luego de un entrenamiento en el club de futbol en el que jugaban. A mitad de trayecto fueron interceptados por un grupo de hombres, armados y vestidos de civil, en un auto particular. Los jóvenes pensaron que se trataban de ladrones, y por tal motivo realizaron maniobras evasivas para sortear a los agresores. Fue entonces cuando los policías Gabriel Alejandro Issasi, inspector, de 41 años, el oficial mayor Fabián Andrés López de 47 años, y el oficial Juan José Nieva de 36 años -todos agentes de amplia trayectoria dentro de las fuerzas de seguridad-, sin dar voz de alto, comenzaron a disparar a mansalva contra el vehículo de los jóvenes. Las cámaras de seguridad confirmarían que los policías venían siguiendo a los jóvenes, por lo que tenían muy en claro a quién abordaban. Es por este motivo que el fiscal considera que el homicidio de Lucas, y la tentativa de homicidio de los otros tres jóvenes es de tipo dolosa, esto quiere decir que tuvieron voluntad de matar. 

Lucas, que iba en el asiento del acompañante, fue herido con un impacto en la cabeza y otro en el cuerpo, siendo su muerte inevitable. Los agresores, policías vestidos de civil, pidieron refuerzos alegando que perseguían a cuatro masculinos con apariencia de menores, jóvenes, y que estaban armados. Ya desde este momento fue que, oficialmente, la estructura policial queda incluida en la trama que desarrollaron los tres policías agresores.

Pocas cuadras después, los jóvenes frenaron su marcha al ver a dos mujeres, agentes de policía, quienes patrullaban la zona, ya alertadas desde la central que comanda las flotas policiales. La escena entre gritos, discrepancias y la inutilidad de las mujeres policías, dio tiempo para que los primeros agresores llegaran a la escena, junto a otros policías de alto rango, y desde ese momento comenzó el arduo trabajo de alterar las evidencias, que incluyeron plantar un arma, detener ilegalmente a los jóvenes que habían sobrevivido, atormentarlos y amenazarlos. 

Los agentes de la Policía de la Ciudad, Issasi, López y Nieva, son acusados por homicidio agravado por alevosía, por placer y odio racial. Además, por haber sido cometido en concurso premeditado por dos o más personas, en abuso de la función, siendo los acusados miembros de una fuerza policial. 

Los once policías restantes acusados son el comisario inspector Daniel Alberto Santana, el comisario Rodolfo Alejandro Ozan, el comisario Fabián Alberto Du Santos, el comisario Ramón Jesús Chocobar, el comisario Juan Horacio Romero, el sucomisario Roberto Orlando Inca, el principal Héctor Claudio Cuevas, y los oficiales Sebastián Jorge Baidón, Jonathan Alexís Martínez, Ángel Darío Arévalos y Daniel Rubén Espinoza. Todos acusados de encubrimiento agravado por ser funcionarios públicos, por torturas, además de falsedad ideológica y privación ilegal de la libertad.  

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*Foto de portada: cadena3.com